Este tipo de accesorios está tan de moda y tan normalizado en la sociedad, que la gente no se para a pensar los riesgos que puede conllevar el hacérselos en algunas zonas. En la actualidad se pueden hacer piercings en prácticamente cualquier parte del cuerpo, desde el piercing oreja, hasta otros en la lengua, o el frenillo. Como es lógico, el riesgo que estos conllevan dependerá del sitio en el que se hagan.

Los riesgos de los piercings

Tal y como se ha indicado, los peligros de un piercing dependen de la zona en la que se haga, pero existen una serie de riesgos que son más o menos comunes a todas las zonas del cuerpo. A continuación, se muestran algunos de estos riesgos:

  • Infecciones e inflamaciones cutáneas. La falta de higiene en el proceso de realización de la perforación o en las curas posteriores de la misma, pueden llevar a la aparición de infecciones. Aproximadamente 2 de cada 10 piercings traen consigo una infección y/o inflamación asociada.
  • El material con el que se hacen muchos de los piercings es níquel, y es bastante frecuente, en pieles sensibles, que se genere una alergia a este material. Por regla general se intenta evitar la presencia de níquel en los piercings provisionales (los que se utilizan hasta que la perforación se cura), pero muchas veces los metales utilizados no son puros y tienen un pequeño porcentaje de níquel.
  • Cicatrices: Las cicatrices son consecuencia de una herida que no ha curado como debería. Hay pieles con más tendencia que otras a generar cicatrices, pero es muy frecuente que el cierre de la perforación de un piercing deje una cicatriz, que puede ser más o menos grande dependiendo de la persona.

Tipos de piercings y riesgos

Los piercings más comunes suelen ser los de la nariz, orejas y ombligo, aunque con el paso del tiempo han ido saliendo más variantes, cada una de ellas más curiosa y extravagante que la anterior. Un piercing bastante peligroso e insano, que se está poniendo muy de moda entre los jóvenes, es el piercing de la lengua, en cualquiera de sus versiones. Es muy malo para la salud bucal ya que, aparte de suponer una perforación en la lengua, que puede provocar problemas en esta, también desencadena daños a nivel dental, por el continuo choque y contacto de la bola del piercing con los dientes.

Conclusión

Como es lógico, a nivel salud, ninguna perforación e introducción de algo en el cuerpo va a ser saludable, pero existen piercings con más riesgo y otros con menos. No cabe duda de que es un accesorio muy bonito y que muchas veces es un detalle que resalta en las personas, pero hay que saber decidir si merece la pena o no. En caso de que tengas claro que quieres un piercing, pero no tienes muy claro dónde hacerlo, decántate por las opciones con menos riesgo, como son las orejas y el ombligo. Aléjate de zonas como la lengua, los genitales u otras zonas delicadas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí